La reunión de Washington
Algunos de los gobiernos que nos apoyan, a juzgar por declaraciones recientes, no dejan de incluir en las mismas que lo hacen para facilitar la transición en Cuba. ¿Transición hacia dónde? Hacia el capitalismo, único sistema en el que religiosamente creen. Ni una sola palabra expresan para reconocer el mérito de un pueblo que, sometido a casi medio siglo de crueles sanciones económicas y agresiones, defendió una causa revolucionaria que, unida a su moral y patriotismo, le dio fuerzas para resistir.
También olvidan que, después de las vidas ofrendadas y tanto sacrificio defendiendo la soberanía y la justicia, no se le puede ofrecer a Cuba en la otra orilla el capitalismo.
Le hacen guiños a Estados Unidos, soñando que los ayudará a resolver sus propios problemas económicos inyectándoles sumas fabulosas de monedas de papel a sus tambaleantes economías, que sostienen el intercambio desigual y abusivo con los países emergentes.
Sólo de esta forma pueden garantizarse las ganancias multimillonarias de Wall Street y los bancos de Estados Unidos. Los recursos naturales no renovables del planeta y la ecología ni siquiera se mencionan. No se demanda el cese de la carrera armamentista y la prohibición del uso posible y probable de armas de exterminio masivo.






































